Les contaré cómo se cumplió. El 31 de diciembre de 2017, al comer las doce uvas de la tradición colombiana, uno de mis deseos era viajar a otro país para aprender inglés.

Desde siempre he creído en la realización de los sueños y en cómo todo se alinea para hacerlos realidad. A pesar de que el inglés nunca fue mi punto fuerte y no lograba aprenderlo en mi país, sentía una fuerte necesidad de dominarlo. Mi espíritu aventurero y mi pasión por conocer nuevas culturas y personas me impulsaban aún más.

En el 2017, conocí a un amigo de mi hermano que compartía mi deseo de irse a Canadá para estudiar inglés. Su determinación me inspiró, y sin dudarlo le pregunté si podía unirme a él en esta aventura. Al recibir su afirmación, compartí la noticia con mi novio, ahora esposo, quien trabajaba en Estados Unidos en ese momento. Él también se entusiasmó con la idea, y juntos decidimos hacer realidad nuestro sueño.

Al comunicar nuestra decisión a mis padres y hermanos, recibimos su apoyo incondicional y sus palabras llenas de amor y aliento. Con su bendición, nos preparamos para emprender este emocionante viaje hacia una nueva vida llena de oportunidades y aprendizaje.

Sara!